La miró fijamente durante un instante. Luego, soltándola, comenzó a marcharse.
Gabriela, confundida y asustada, lo siguió rápidamente.
No sabía qué arreglos había hecho Álvaro con Laura, pero necesitaba respuestas.
"¿Qué estás planeando?" preguntó mientras lo alcanzaba, siguiéndolo de cerca hasta el dormitorio principal.
Álvaro, aparentemente harto, la empujó contra la cama.
—Tranquila, no voy a matar a Cristóbal —dijo, mirándola fijamente.
¡Qué preocupada y ansiosa se veía por Cristóbal! Eso lo