Mundo de ficçãoIniciar sessãoAhora mismo me arrepentía de haber venido. Cada palabra suya era fuego encendido sobre mi piel, pero no podía, no iba a permitir que él lo supiera. Alcé el mentón, fingiendo una seguridad que podía desmoronarse en cualquier segundo.
—¿Qué quiere decir? —dije, retrocediendo, mirando cómo él avanzaba despacio con las manos en los bolsillos, sonriendo maliciosamente—. Disculpe, solo jugué u






