Mundo ficciónIniciar sesiónMe quedo sin aire por un segundo, sintiendo cómo su mirada atraviesa cada barrera que intento poner entre nosotros. Las palabras que quiero decir se atascan en mi garganta, pero sé que si me muestro débil ahora, será peor. Por eso me lleno de valor, haciendo como que no escuché su amenaza contra mi novio.
—¿Y a mí qué me importa que a él no le guste? A mí es a quien le tiene que gustar, y me gusta mucho. &






