403. DEMASIADA HUMILLACIÓN
LILIAN:
Miro a Alessandro al pasar por su lado en la puerta de la consulta, todavía sin dar crédito a lo que me acaba de hacer. El agravio que siento es tan grande que no tengo palabras para describirlo, y lo único que viene a mi mente, ofuscada, adolorida y rabiosa, es meterle un tiro entre ceja y ceja para abrirle la cabeza y ver qué tiene en ella.
¿Cómo fue capaz de hacerme esta tamaña humillación?
No puedo contener el llanto, mi lacerado corazón no comprende lo que ese ser que amo tanto