341. LA AMENAZA VELADA
MINETTI:
He regresado a la oficina de Rufo al ver a Andy salir. Desde donde estaba, pude escuchar lo que hablaban. En ese momento, mi teléfono suena y, al ver que es Lilian, lo tomo. Al escuchar de qué se trata, salgo raudo junto a Rufo, que precisamente estaba llamando al banco para pedir información del caso. Después de que Lilian y Miguel salieron a mirar los autos, me concentro.
—Señor gerente, nunca, escúcheme bien: ¡nunca le venda nada a ninguna persona que se haga pasar por mi esposa s