Mundo ficciónIniciar sesión"Obediencia". Esa palabra resuena en mi interior, final y absoluta. Por más que quiero negarme, su mirada me deja claro que no hay espacio para la negociación. Este no es un hombre que pide permiso. Él toma. Y yo… yo ya he sido tomada por mi estupidez.
—Esto cada vez se enreda más, señor Minetti —trato de tranquilizarme al ver que no tengo escapatoria—. Sé que no me conoce, pero yo soy pésima mintiendo y muc






