Mundo de ficçãoIniciar sessãoMINETTI:
La abracé emocionado. Mi Lili seguía siendo tan ingenua y honesta. La estreché muy fuerte repitiéndole que no era necesario, porque la fortuna de los Minetti ni en tres generaciones íbamos a poder gastar el dinero que poseíamos. No tenía de qué preocuparse, porque gastar lo que desee no es nada para nosotros.
Nos quedamos así en silencio, la madrugada avanzaba mientras nosotros seguíamos abrazado






