Mundo ficciónIniciar sesiónMINETTI:
Rufo asintió con la cabeza mientras tiraba de mí para sentarnos en un banco, uno al lado del otro, como tantas otras veces, solo él y yo. Aseguraba que Damián realmente había impedido que Lilian se volara los sesos.
—Él está muy mal, según escuché. Ya tenía un tiro en el hombro que, al parecer, Lilian le extrajo la bala y se lo cauterizó —explicaba mientras trataba de limpiar sus manos, que no dejaban de temblar. Se las tomé y comencé a darles calor—. Pero Demon le dio otro disparo en el torso. Está en coma por la enorme pérdida de sangre que tuvo; la operación salió bien. Sus hombres también están bien. Mi amigo Damián... Le fallé al cuidar a Celia, y él no lo hizo. Salvó a Lilian sin importar que la secuestró y la trajo a este país. Un estremecimiento






