258. DESPERTAR
MINETTI:
Según los días pasan, Rufo tuvo que regresar a su trabajo en Roma. Pero se la pasa viajando, lo hace con Miguel. Se va en la mañana y regresa en la tarde. Hasta trajo a la señora Libia por una semana. Ella quería quedarse más tiempo, pero prefiero que cuide de mi abuelo.
Al fin la inflamación cedió y le volvieron a colocar el hueso. Pero Lili sigue sin despertar. Estoy feliz, no importa cuánto tarde en hacerlo, al menos está viva. Aunque no voy a negar que, con el pasar del tiempo, los días se vuelven semanas, las semanas meses, y mi Lilian sigue dormida. Me estoy desesperando un poco. ¿Y si nunca despierta?
Hoy la he visto mover sus ojos más de lo normal. Rufo dice que parece que quiere despertar. Ojalá lo haga pronto. La extraño a morir. Agonizo por escucharla gritarme, llevarme la contraria, hacerme volver loco. Lo prefiero a que esté en esa cama dormida.
Aunque le agradezco a Dios que me la salvó, cumpliré mi promesa de servirle y ayudar a hacer todo el bien