Mundo ficciónIniciar sesiónLILIAN:
Me estrecha más fuerte, divertido, mientras me susurra que eso vendrá más pronto de lo que me imagino. Asegura que lo que no me ha hecho todavía no significa nada; ya conoce cada rincón de mi hermoso cuerpo. Su lengua y sus dedos anduvieron por esa parte que guardas aún de mí.
—¡Ale, me haces pasar pena! —Lo empujo, pero no me suelta. —Me gustas, Lili; me gustas mucho cuando te ruborizas así por lo que te digo. Vamos, linda, dime, ¿te gustó lo que te hice? —pregunta, haciendo que todos los colores me suban al rostro. —Unjú —asiento, escondiendo mi cara en su hombro. Muero de vergüenza sin saber por qué. Alessandro me aleja para mirarme a los ojos. Se inclina y me besa; luego dice que no me entiende. Hace un rato lo estaba revisando sin ninguna pena en el baño, pidiéndole que me






