193. UNA FELICIDAD INESPERADA
LILIAN:
El mar Mediterráneo brilla con los rayos del sol, lanzando hermosos reflejos, y la brisa es agradable. Ante los ojos de todos, somos una pareja que juega en la orilla del mar, olvidados de todo.
—¡Suéltame, suéltame! —río feliz, queriendo escapar de los brazos de Alessandro, que se ha dejado caer en la arena conmigo arriba, riendo también alegremente.
—Te atrapé —me dice sin poder dejar de reír—. Ahora no podrás escapar nunca más.
—¿Y quién te dijo que quiero escapar? —pregunto y