Mundo de ficçãoIniciar sessãoTodos aplauden y las luces están encima de nosotros. Alessandro me toma de la mano y me lleva con él, sonriente; llegamos frente al micrófono y comienza a hablar.
—Buenas noches, todo el que me conoce sabe que es mi abuelo quien participa en estos simposios. Por eso no es justo que me lleve el mérito de la organización de este evento. Pues fue mi abuelo el artífice. En realidad, mi presencia aquí se debe a esta preciosa dama,






