Mundo ficciónIniciar sesiónTodos aplauden y las luces están encima de nosotros. Alessandro me toma de la mano y me lleva con él, sonriente; llegamos frente al micrófono y comienza a hablar.
—Buenas noches, todo el que me conoce sabe que es mi abuelo quien participa en estos simposios. Por eso no es justo que me lleve el mérito de la organización de este evento. Pues fue mi abuelo el artífice. En realidad, mi presencia aquí se debe a esta preciosa dama, mi señora. Ella es quien hizo que estuviera yo aquí junto a ustedes, por eso pido un aplauso para mi linda esposa. No puedo creer que haya hecho eso; me pongo colorada, solo atino a inclinarme y dar las gracias. Él me abraza y así bajamos ante los aplausos de todos. Pero, para mi sorpresa, la orquesta comienza a tocar y, en vez de dirigirnos a nuestra mesa, lo hacemos hacia la pista. Reconozco la pieza musical que suena; es la misma que bailamos en nuestra






