166. LLENA DE DUDAS
Gina finalmente suspira y me mira, queriendo decir más de lo que sus labios se atreverían. Decido apurarla, pero antes de que pueda decir algo, es Migue quien rompe el suspenso como si no pudiera aguantarse más. Sé que Alessandro lidia constantemente con cosas fuera de los límites de lo cotidiano, pero, ¿grande y peligroso? Ambas palabras juntas me golpean como un jarrón hecho pedazos.
—No mucho, pero sí dijo que te ibas a llevar una gran sorpresa cuando supieras la última noticia la próxima