Mundo de ficçãoIniciar sessãoSiento un nudo formándose en mi garganta. ¿Por qué tenía que ser tan frío? Lo veo cambiar de expresión a una mucho más fría. Resopla, se pone de pie y se aleja un poco. Toma aire varias veces antes de girar. Regresa despacio y se queda mirándome. Parece incapaz de ceder siquiera la más mínima concesión.
—¿Sabe, doctora Lilian, por qué estoy sentado tratando de razonar con usted?






