Mundo ficciónIniciar sesióniento que Andy me esconde su historia y eso me molesta. No se me olvida cómo me preguntó Alessandro en Valencia si conocía bien a mi prometido, y ahora me percato de que no, de que no sé más de lo que él ha permitido, es decir, nada. Y no son un año ni dos lo que llevamos de relación, sino seis. Debería saber todo de él.
Andy parecía buscar una excusa en su mente, jugando nerviosamente con el borde de sus gafas. Pero lo conocía demasiado bien como para no notar cómo sus ojos evitaban los míos con desesperación. —Eso también lo hablaremos el domingo, Lili. Hay cosas que no sabes y necesito explicártelas muy bien para que entiendas por qué las hice y no te las había dicho. Pero tiene que ser con calma —me dice ansiosamente. —Necesito que me comprendas muy bien, no quiero que me malinterpretes. &





