Mundo de ficçãoIniciar sessãoMiro a mamá, quien ha realizado la pregunta cargada de intención. Alessandro, sentado al lado del abuelo, apenas inclina su cabeza hacia ella, sin dejar saber si está siendo cordial o simplemente desafiante.
—No, nosotros nos vamos mañana, que viene el avión —contesta serenamente. —Me gustaría quedarme más aquí —dice el abuelo, suspirando—. Este lugar me hace sentir vivo.






