Mundo de ficçãoIniciar sessãoLILIAN:
Sacudí la cabeza cuando la pregunta de Migue volvió a mi mente: "¿No te estás enamorando de tu esposo?" Era una idea absurda. Alessandro y yo teníamos un acuerdo: puntos claros y líneas definidas. Incluso si ahora habíamos cruzado una línea.
—¡Tierra llamando a Lili! —la voz de Migue me sacó de mi ensimismamiento—. ¿Vas a quedarte plantada ahí como un poste o vas a e






