10. MI MEJOR AMIGO
Mamá y Luci siguen hablando emocionadas, pero yo apenas puedo concentrarme pensando en la reunión con el señor Minetti. Mi pobre hermana está tan feliz que no para de decírselo a todo el mundo; incluso ahora ha salido corriendo a su habitación, hablando por teléfono. La miro sonriente y, aunque feliz por ella, mis problemas vuelven a mi memoria y suelto un suspiro.
—Lili, ¿qué tienes? —pregunta mamá, preocupada—. Te he dicho que no tienes que matarte en esa emergencia. No sé por qué te tiene