¿Qué pasa con él? Obviamente quiere hacerlo, pero está actuando como si no lo hiciera.
Cuando Olivia salió del baño, Max ya no pudo contenerse. Después de eso, los besos llovieron por todas partes.
Esa noche duró hasta tarde.
Incapaz de resistir físicamente, Olivia terminó durmiendo hasta bien entrado el día siguiente.
Lo primero que la saludó cuando despertó fue una llamada de Dolores.
—Dolores…—
—¿Qué le pasó a tu voz, Olivia?— preguntó Dolores preocupada. —¿Tienes gripe?— Olivia se había dado un baño tibio y se había servido un té de jengibre. Su ronquera no provenía de una dolencia, sino del sobreesfuerzo de sus cuerdas vocales de la noche anterior.
—Probablemente no. Supongo que debo estar cansada. —No había manera de que ella pudiera contar la causa tan vergonzosa a Dolores. Por lo tanto, solo podía engañarla.
—Deberías tener cuidado y descansar más—. Dolores luego recordó por qué llamó en primer lugar. —Por cierto, es el cumpleaños de mi papá dentro de cinco días. ¡Como su ahij