—Mi bisabuelo a menudo me compraba pudín de fresa en el pasado—. Los ojos de Mia se llenaron de lágrimas mientras contaba. —¡Pero ahora que esa mala mujer le ha hablado con dulzura, ya no cree en mis palabras!— Del mismo modo, Tomas lanzó un profundo suspiro.
Después de lo sucedido, Tomas y Mia les platicaron cual era la razón de por que su abuelo no quería a Olivia y le confesaron que su madre aun estaba viva, sin embargo nunca mencionaron el nombre de la mujer, solo diciendo que era una mala