Kenneth la miró de soslayo y preguntó: —¿Por qué no me informaste antes sobre ella?—.
—Yo… yo quería sorprenderte. Si te pierdes de verla hoy, no sé cuándo podré hacer que vuelva—.
—Ya he quedado con alguien, así que no puedo romper mi promesa. Por lo tanto, no estaré viendo su actuación. Puedes pedirle que se vaya a casa—, respondió Kenneth sin dudarlo.
Maia estaba atónita. ¿Con quién se vería que está dispuesto a perderse la oportunidad de escuchar a su cantante favorito?
Maia suavizó su tono