—Por supuesto…—
—Bien. Quiero que prestes mucha atención—, dijo ella, mirándolo rápidamente. —Realmente no estoy de buen humor hoy. Te juro que tengo que hacer que gaste mucho dinero. Quiero hacerle pagar por lo que hizo—.
Yandel se estremeció al oírlo, pero aun así, endureció la mirada y asintió sin reservas. —Haré todo lo que pueda para ayudarla, Jefa—.
—Bueno.—
Yandel la sujetó con fuerza por el hombro y se acercó a Dereck.
La mujer acababa de regresar al lado de Dereck. Por su expresión fac