ARES BECKETT
Observé a Rubi subir las escaleras del avión. Llevaba un traje sastre y en la cabeza unas gafas de diseñador que seguramente devoraron el límite de su tarjeta de crédito en las "compritas" de los últimos días. Tengo que desbloquear su cuenta, esos gastos personales son mi responsabilidad como marido, si ella no quiere gastar será su decisión.
En cuanto pisó la cabina, vi sus ojos castaños abrirse de par en par por una fracción de segundo. El interior de mi Gulfstream era, modestia