Tras enviar el mensaje, intenté descansar, pero recibí una llamada de Octavio.
—Elena, deja el drama. Sé que no quieres vivir con Dolores y Esteban. Te prometo que, después de que el niño se mejore, se irán. Perdón por enfadarme... Pero Esteban todavía es un niño. No puedes hacerle daño alguno, ¿de acuerdo? Recién he vuelto de una misión, estoy cansado. Basta de caprichos, por favor.
—Nunca fui caprichosa ni juego con separaciones. Acabemos de una vez por todas. En serio.
Me dolía mucho. No