Capítulo 75. El peso del prejuicio
Verónica mantuvo la cara gacha llena de vergüenza por haber sido encontrada a centímetros de Mauricio.
El sacerdote los miraba con duda.
—No podía creerlo cuando los vi. ¿Qué les pasó? —Preguntó.
—Es un malentendido —dijo Mauricio al levantarse e ir con el padre—. Tuve una pelea con un hombre, nos denunciaron, pero el hombre me amenazó con un arma de fuego.
—Déjame ver que averiguo.
El padre los dejó solos de nuevo y fue a hablar con el policía corrupto.
Después de diez minut