Regresar a casa era una de las cosas que más me gustaban de este trabajo, pero por alguna razón, ya no se sentía igual. Llegar a mi apartamento era deprimente, frío y solitario. En ocasiones prefería irme a casa de Jona y pasar allí el día, o simplemente ir a algún lugar concurrido y ver a las personas siendo felices.
Debbie estaba conmigo en el apartamento. Ella me había esperado para celebrar mi victoria. Yo... la verdad no quería estar con nadie, pero me había propuesto cambiar, volver a ser