Donde la verdad se detuvo.
Stella eligió el mejor conjunto que tenía. Aquel que le había regalado su madre adoptiva en su cumpleaños.
Un vestido rojo fuego con el busto descubierto,elegante, pero seductor, con un abrigo escarlata y tacones bajos y elegantes.
Se hizo un moño alto en el cabello que le daba un aire de formalidad que solo se permitía en días importantes.
Hoy era uno de esos días; porque iba a decir la verdad.
En el bolso llevaba solo una cosa que buscaba darle valor; el trazo del dibujo que Alan dibujó e