65. Vete, vete, Michael.
Michael no podía creer lo que escuchaba en ese instante. ¿Qué demonios estaba diciendo Sophie? Pestañeó dos veces, intentando procesar sus palabras, y negó.
—Sophie, hace mucho tiempo que no he tocado a Laura. Te lo dije y no sé por qué no me crees.
Ella no podía creer que Michael pudiera ser tan cínico de mentirle en su propia cara.
Se levantó y se secó las lágrimas con furia, dando dos pasos hasta estar muy cerca de su rostro.
—No es algo que me contaron. Yo lo escuché todo: sus gemidos, tu v