64. Planeo dormir y despertar contigo cada día
Sophie parecía una figura de hielo, estaba estática, atónita por las palabras de Daniel ¿Cómo podía decirle algo así? Para ella, Daniel se había convertido en una figura paterna, un guía, nunca alguien con quien consideraría una relación romántica, ni siquiera podía planteárselo, era atractivo pero como mínimo debía doblarle la edad.
—Daniel, yo... no puedo verte de esa manera — admitió Sophie desviando la vista al suelo.
Él no se daría por vencido tan fácilmente, pasó un brazo tras su cintura