El barrio de Lara era un cuadrado de unas cinco cuadras de diámetro.
No era el barrio más grande de la ciudad de bonaerense, pero sí uno de los más poblados y la comisaría que debía cubrir los acontecimientos de la zona estaba dos kilómetros y generalmente daba demasiadas vueltas para actuar.
Pero esa noche, todo estaba patas para arriba.
Oficiales uniformados seguían llegando a la comisaría para reportarse pero no los dejaban entrar y el comisario, un hombre de unos sesenta años, algo regordet