69. Narra Anastasia
El invierno avanzaba sobre Manhattan con una crudeza implacable, cubriendo las aceras con una capa de aguanieve y obligando a los transeúntes a caminar con los abrigos ajustados al cuello y la mirada fija en el suelo. Sin embargo, el frío más intenso no venía de la calle, sino de los silencios que se habían instalado en mi propio apartamento desde aquel reencuentro con Maverick en la cafetería.
Las palabras de Maverick, su tono pausado, la sinceridad desarmante en sus ojos y la total ausencia d