6. Narra Maverick
Doy un sorbo amargo a mi café mientras observo a Dakota. Es domingo por la mañana y el sol se filtra por los ventanales de nuestra mansión, iluminando una estancia que se siente cada vez más vacía. Ella está sumergida en la lectura de un diario financiero, y la única interacción que hemos tenido en horas ha sido un intercambio mecánico de "buenos días" que no significó nada.
Me encuentro en un limbo peligroso. La rabia contra Dakota por haber interferido en mis negocios con Ryan Murphy aún me q