56. Narra Anastasia
El otoño avanzaba con paso firme sobre las calles de Nueva York, alfombrándolas con hojas secas de tonos ocres y cobrizos que el viento arrastraba sin rumbo por las aceras de Manhattan. Desde mi despacho en el complejo deportivo del campus, la vista a través de los amplios ventanales de cristal templado me regalaba un panorama completamente distinto al que había soportado durante años en los rascacielos corporativos de MAVE. Aquí, el ritmo no lo marcaban las crisis financieras, las amenazas vel