María sentía un gran pesar por Ana, hasta las lágrimas amenazaban con escaparse de sus ojos. Con firmeza, agarró la mano de Ana, diciendo: —¿Cómo puede ser tan cambiante? ¿Será que le llegó la menopausia antes de tiempo?
Aunque ambas estaban de ánimo bajo, el comentario de María hizo reír a Ana: —¡Podría ser!
Charlaron largo y tendido.
María, con una mirada compleja, le dijo a Ana: —¡Anoche Leo fue hospitalizado! Le rompió una costilla. Fue Pablo quien lo llevó al hospital. Sofía no soporta que