Capítulo 858
El aroma del té flotaba en el aire, pero para Marlon, cada sorbo sabía amargo. Mirando a su hija, a quien no veía desde hacía cuatro años, su voz resonó con un peso que era difícil de ocultar:

—Has vuelto hace días... ¿Por qué no traes a Leonardo a casa?

Dulcinea dirigió su mirada a Frank.

Él se levantó inmediatamente y se alejó, fingiendo interés en los libros de la galería.

Dulcinea volvió a mirar a Marlon y respondió en voz baja: —No es lo adecuado.

—¿Qué no es adecuado? Matteo ya está casado
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP