Marlon se acercó lentamente y dijo: —Este es un asunto de nuestra familia, no necesitamos que te metas, señor Fernández.
Luis colocó a Dulcinea detrás de él.
Con la mirada fija en los ojos de Marlon, Luis no se dejó intimidar, y replicó: —Ella es una Romero. Además, sigue registrada en mi libro familiar, y aunque ya no seamos pareja, siempre será la madre de mi hijo... Eso no va a cambiar nunca.
...
—Veo que has decidido meterte en esto —Marlon soltó una risa fría.
Luis respondió con otra sonris