Capítulo 779
El joven, aunque evidentemente excitado, respetó su deseo.

Se levantó y Dulcinea le extendió un cheque.

—Toma este dinero y sal del país. No regreses en dos años.

El joven miró el cheque de 500 mil dólares, sorprendido.

Luego, observó a Dulcinea con una mezcla de agradecimiento y compasión. Intuía que la mujer frente a él no buscaba solo compañía, sino que trataba de lidiar con un dolor profundo.

Le dio las gracias en voz baja y se marchó.

Media hora después, Luis recibió un mensaje de Dulcinea.
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