Luis no respondió.
Solo la miró fijamente…
Pensó que esas palabras ya las tenía preparadas desde hace tiempo.
Pensó que ella había planeado divorciarse y dejarlo desde hace tiempo. Ella nunca había creído que él pudiera serle fiel, nunca había pensado en estar con él para siempre…
Después de un rato, Dulcinea repitió en voz baja:
—Dame a Leonardo.
Luis la rodeó con un brazo por los hombros.
No dijo que sí, ni que no…
Sabía en su corazón que habían llegado al final. En las palabras de Dulcinea no