Una ráfaga de viento sopló y, aunque era verano, Luis sintió un escalofrío recorriendo su cuerpo.
Recordó hace un mes, cuando la enfermera le entregó los resultados, y le había dicho a Dulcinea:
«Te acompaño a sacarte sangre, sé que te duele.»
«¡Vamos a vivir bien de ahora en adelante!»
…
Pero luego, cuando Sylvia tuvo problemas cardíacos, se quedó con ella y llamó a Dulcinea para que se acompañara con las empleadas.
¡Qué idiota había sido!
Luis subió al coche y se dirigió al hospital, ¿en qué e