El anhelo claro en los ojos de Mario dejó a Luzmila con el corazón apretado.
Había estado tanto tiempo en la villa, compartiendo día y noche con el señor Lewis, quien nunca había dado muestras de querer reconciliarse; ni siquiera había ido a visitar a los niños en la ciudad BA.
Pero con el regreso de Ana, ¡todo cambió!
El señor Lewis a menudo se quedaba pensativo, inseguro, todo por su exesposa… Las mujeres siempre son intuitivas, y Luzmila podía percibir que Ana aún sentía algo por Mario; se no