Entre adultos, había verdades que se presentían sin necesidad de palabras.
…
Media hora más tarde, Mario aparcó el auto frente al complejo de apartamentos. Aún llovía…
Reinaba un clima de intimidad en el interior del vehículo. Después de todo, habían sido cónyuges, compartiendo noches de franqueza y desenfreno. Esos recuerdos eran indelebles.
Ana comentó con serenidad:
—Gracias por traerme, voy a bajarme ahora.
Estaba a punto de desabrochar su cinturón de seguridad cuando Mario la sujetó de la m