Hubo desacuerdos entre ambos con respecto al tema de Emma, y Mario no aceptó la solicitud que ella presentó.
Su mirada hacia Ana era bastante profunda, pero parecía que no había ningún rastro de nostalgia por el pasado. En realidad, sólo habían pasado cuatro meses desde que le dijo que intentaría compensarla...
Después de que Mario se fuera, Ana, arrastrando su frágil cuerpo, se dirigió al baño. Se apoyaba en el lavamanos, mirándose en el espejo y viendo su reflejo tan débil, tan desgastado.
Com