Capítulo 128
Media hora después, Ana regresó a la villa.

Al bajar del coche, no se cubrió con un paraguas, dejando que la lluvia cayera sobre su cuerpo y su rostro, sintiendo que esas gotas eran un bautismo para su espíritu y sus emociones...

Sus zapatos dejaron una serie de manchas húmedas en la impecable alfombra blanca.

Las sirvientas no se atrevían a aconsejarla.

Subió las escaleras y lo primero que vio fue su foto de boda.

Mario originalmente no quiso tomarse una foto de boda con ella, así que ella ga
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