Katrina observa el techo de su habitación en silencio, absorta en sus pensamientos y en su tristeza. Por momentos, una que otra lágrima le recorre la mejilla, pero ella se la seca rápido cuando no soporta el picor que estas dejan a su paso.
—¿Por qué tuve que encontrar a mi mate en este tiempo tan difícil para mí? Ya mi vida está bastante complicada como para tener que lidiar con este asunto también.
"Ve por él", le ordena su loba, pero Katrina niega con la cabeza.
—Él me dejó clara la importan