—S-son lobos débiles que buscan la muerte —habló Freya sin mirar al supuesto hermano de Lucian.
El alfa demonio buscó el rostro de la vidente.
—¿Quiénes son? Dímelo —le dijo con voz lenta y peligrosa.
Leah aspiró el aire por la boca.
«No… no voy a poder seguir con esta farsa», se dijo con un nudo en el estómago.
Y antes de que Lucian volviera a exigir a Leah que mostrara a los responsables de su burla, Noah puso una rodilla en el suelo.
—Traeré la cabeza de esos lobos antes de que el so