C5- NO SERÁS EL ÚNICO QUE NO LLEGUE A DORMIR
Bianca tragó saliva.
Mil imágenes cruzaron su mente. Veces en las que algún cliente o algún conocido la había mirado con deseo, y ella siempre se decía que no era “de esas mujeres”. Pero ahora, después de lo de la tienda, la lealtad le parecía un chiste de mal gusto.
—Hay clubes, Bianca. Clubes discretos, con hombres que están más buenos que el pan. Mientras yo busco un agujero legal para sacarte de ahí sin que pierdas a Thomas, deberías salir. Tienes