C44-OJOS AVELLANA
Bianca salió de la habitación con los ojos hinchados. Había llorado toda la noche, pero ahora su dolor se había transformado en una coraza dura y fría, caminó por el pasillo hacia la habitación de Thomas, necesitaba ver a su hijo, abrazarlo, sentir que al menos una parte de su vida seguía teniendo sentido.
Pero Thomas no estaba en su cama. El pánico la invadió por un segundo hasta que escuchó risas infantiles provenientes del jardín interior, se asomó por la ventana y lo que v