C43-¿HA VALIDO LA PENA?
Bianca se quedó sentada en el suelo de su habitación durante horas. Las lágrimas se habían secado, pero el dolor seguía ahí, transformándose lentamente en una furia fría y calculada. Cuando el amanecer llegó, ya había tomado su decisión. Se levantó, se duchó y se vistió con precisión, como si se preparara para una batalla.
Tomó su teléfono y marcó.
—¿Valeria? Soy yo. Necesito que agilices el divorcio, ya tenemos lo que necesitábamos.
—¿Qué pasó? —preguntó Valeria, su voz