175. Algo ocurre
Una vez está Maya de vuelta en la construcción, se ve una última vez en el retrovisor para verificar sus mejillas sonrosadas, su cabello ligeramente peinado y si ningún rastro de ardor.
La posibilidad es mínima ahora pero Maya quiere aparentar la mejor calma posible, y no preocupar a Chris con la máxima tardanza que enfrentó “inesperadamente.”
Entonces deja caer su cabeza en el volante y empieza a negar, con unas ganas infinitas de hacer la más grotesca queja de todos los tiempos.
A pesar de