Camilo salió del hospital sosteniendo delicadamente a Yadira, cuyo revisión ya estaba completa, y la ayudó a subir al coche de inmediato.
—Debes tener más cuidado la próxima vez. Tu mano izquierda aún no se ha recuperado del todo, y ahora incluso te lastimaste también el pie.
Yadira respondió con suavidad:
—No te enfades por eso. Prometo comportarme mejor a partir de ahora. Lo siento muchísimo. No debería haber ido a la fiesta esta noche. No sabía que era por…
Sus ojos se llenaron por completo d